Dirigida a los primeros ministros de los países de la Unión Europea
¿Un nuevo éxodo?
Esta carta fue escrita hace más de una década, por el Dr. Eyad El Sarraj
¿Ha ocurrido lo esperado? ¿Somos ahora más conscientes? ¿Pasará otra
década sin que nada cambie? ¿Desaparecerá el pueblo palestino?
Gaza, 11 de abril de 2001
Cuando era estudiante de psicología descubrí el laboratorio de
comportamiento humano. En una de las experiencias un cobaya aprendía lo
difícil que puede ser morir. Se le daba varias veces un trozo de queso.
Cuando el animal intentaba comerlo, recibía una descarga eléctrica. El
animal se volvía entonces incontrolable, y se arrojaba con todas sus
fuerzas contra los barrotes de la jaula en un intento desesperado por
escapar. Al cabo de varios episodios similares, el pobre animal
permanecía en su jaula paralizado por el terror. Sus anteriores intentos
de rebelión habían demostrado ser inútiles: su ira no podía persuadir a
sus amos de darle un respiro. Días más tarde, moría y la disección de
su cuerpo descubría una severa hemorragia interna de la glándula
suprarrenal, que había producido una enorme cantidad de adrenalina. La
experiencia concernía a los estados de estrés, nos explicaban. Se puede
aplicar al mundo en el que vivimos, a las relaciones humanas, al poder y
a la impotencia. El sujeto de esta carta evidentemente no son los
cobayas, sino nosotros,
los palestinos.
Su sujeto es la vida humana, la política de la arrogancia y la
“violencia” del oprimido. Considero que tengo el deber de escribirles
con la esperanza de que tomen conciencia de las cosas y de que actúen.
Soy muy consciente, como todos nosotros, de la triste realidad de que
EEUU sea el único que puede decidir hoy en día sobre los problemas de
este mundo y llegue al extremo de persistir en contaminarlo a gran
escala. Por lo que respecta a Oriente Medio, ustedes saben perfectamente
que Israel cuenta con el apoyo norteamericano, con la impotencia de los
árabes y con el silencio del mundo. Por lo tanto, nosotros entramos en
la jaula.
Los palestinos están encerrados en sus propias tierras mientras que el
ejército israelí avanza hacia una “victoria” completa y final. Lo que
ustedes observan a distancia es una reacción palestina “violenta” contra
un intento de dominarles o de imponerles la sumisión, con o sin queso.
El plan israelí para llegar a la “victoria” no es muy difícil de
entender, sobre todo si se pertenece al club de los generales israelíes.
Se basa en los siguientes principios:
a) Ofrecer a los palestinos proposiciones que no pueden más que
rechazar, para presentarlos después como los que ponen obstáculos a la
paz.
b) Provocar a los palestinos, hacerles reaccionar con violencia para
que Israel sea considerado como la víctima. La tragedia es que los
palestinos siempre han reaccionado como Israel había previsto que lo
hicieran porque no consiguen encontrar una alternativa no violenta.
c) Hablar de paz y de futuro y dejar que los palestinos hablen de historia y de liberación.
d) Hacer saber al mundo que los israelíes sólo buscan la seguridad,
mientras que los palestinos son descritos como “terroristas”.
e) Hacer creer al mundo que los israelíes desean ardientemente
solucionar el problema por medio de las negociaciones, mientras que los
palestinos tratan de imponer sus soluciones por las armas. Según esta
lógica, los soldados israelíes están en situación de autodefensa, los
niños palestinos son asesinados porque no piden más que se les asesine, y
son sus familias las que son inhumanas. Esta lógica también implica que
Israel no duda en demoler las casas de los palestinos, al tiempo que
hablan del deseo de mejorar sus vidas. E Israel tiene la desfachatez de
apropiarse de la tierra de Cisjordania y de Gaza y decir al mundo que
los palestinos tienen veintidós países árabes mientras que ellos sólo
tienen un Israel.
Estimado primer Ministro,
Si se permite al ejército israelí continuar su marcha hasta la victoria
final, ello producirá un nuevo éxodo que alcanzará a Europa. Los
palestinos de Gaza tendrán que partir y los que permanezcan en
Cisjordania tendrán que aceptar que Jordania se convierta en su Estado.
Para lograr ese objetivo, bastará con que el ejército israelí lleve a
cabo una guerra salvaje y cometa masacres “por error”. Como en Deir
Yasin hace 53 años, donde el ejército israelí asesinó a cientos de miles
de personas. Abrieron la frontera con Egipto y los palestinos huyeron. A
los ojos de los dirigentes del ejército israelí, la victoria es
presentada como una victoria cuyo objetivo es la paz y la seguridad.
Pero ese no es el caso. Cada vez se ve más claro que su objetivo es
devorar el resto de Palestina.
Como ustedes saben, la paz y seguridad para Israel sólo pueden ser
alcanzadas si este Estado respeta la legislación internacional y pone
fin a su ocupación de los territorios palestinos. En EEUU, los
supervivientes de los indios, reducidos a la miseria en sus reservas,
mueren jóvenes, de estrés, de pobreza, de impotencia y de fracaso. La
administración norteamericana está dispuesta a dejar que los israelíes
traten a los palestinos de la misma manera. ¿Está Europa decidida a
contentarse con tener un papel de espectador? Si no, ¿cómo pueden
ustedes explicar su abstención de voto en la Comisión de Derechos
Humanos de NNUU cuando se trataba de adoptar una resolución para la
protección de los palestinos contra las prácticas brutales de la
ocupación israelí, ya condenadas por sus gobiernos?
Cordialmente suyo,
Dr. Eyad El Sarraj*
* Director del Programa para la Salud Mental de la Comunidad de Gaza